Siempre hay un momento en el que el camino se bifurca, cada uno toma una dirección pensando que al final de los caminos se volverán a unir.
Desde tu camino ves a la otra persona cada vez más pequeña... "No pasa nada, estamos hechos el uno para el otro"...
Pero al final sólo ocurrirá una cosa.
Te das cuenta de que todo ha terminado de verdad.
Ya no hay vuelta atrás, lo sientes. Y es ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas sólo pasan una vez. Y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario